domingo, 6 de enero de 2013

La ortografía de los candidatos

¨Nadie va a morir de ortografía ni de educación, pero la ortografía es un reflejo de la educación, y la educación está detrás de todos los problemas... respeto por las letras, por la lengua, por nuestra cultura y por las calles. Escribir bien significa respeto al interlocutor, a quien estás hablando, a quien diriges tu mensaje. La ortografía no es la perfección, ni una falta ni dos, ni ninguna; la ortografía es una actitud¨. Ese el es mensaje de Acentos Perdidos, un proyecto de Pablo Zulaica Parra (@AcentosPerdidos): 

   

Las faltas de ortografía y redacción son problemas con los que nos encontramos día a día. Muchos piensan que es solamente un problema escolar, pero va más allá, pertenece a la vida cotidiana: cartas, solicitudes, denuncias… Cualquier documento que tiene que ir escrito debe estar impecable, no solo en redacción sino también en lo que a ortografía se refiere. 

El colectivo #LoxaEsMás presentó una opción donde se pueden leer las propuestas de los candidatos a asambleístas por Loxa, y su vez simular el voto por cualquier lista. Decidí comprobar cuántas faltas ortográficas y de redacción encuentro en cada plan de trabajo, y el primero que leí fue el del Movimiento Acción Regional por la Equidad (ARE), en el cual encontré varias faltas. Es preocupante saber que las personas que lean las propuestas de los candidatos tendrán dificultades para entenderlas, teniendo en cuenta que éstas están legalizadas y firmadas por los miembros del movimiento. 

Encontré errores como: 
 ¨partídocracia¨ (partidocracia): 





¨aprovece¨ (aproveche): 


Error de redacción:
 





¨desafió¨ no lleva tilde porque se habla en presente, no en pasado:



   



¨Cómo¨ no lleva tilde, ya que no denota interrogación o exclamación. ¨Procurara¨ lleva tilde porque se habla en futuro: 






Debe ser ¨liberalización¨, no ¨liberalizado¨:


El gentilicio ¨lojanas¨ no se escribe con mayúscula inicial. La palabra ¨junción¨ no existe:





 La palabra ¨autogestionaría¨ no lleva tilde. ¨Juntas parroquiales¨ y ¨barriales¨ tampoco se escribe con mayúscula inicial (se explica en el caso anterior): 







El uso del punto y coma (;) está mal empleado. La RAE expica las razones:








Las palabras que llevan tilde según las reglas dadas, la llevarán siempre, incluso si están escritas en mayúsculas:



Se escribe ¨superposición¨: 
 
 




En el caso de ¨aun¨ la palabra lleva tilde, por la lógica de la oración. ¨Jurídico¨ también es con tilde: 









La ortografía fortalece el idioma y permite comprender con exactitud lo que se quiere manifestar. Señores candidatos: pueden tratar de expresar muchas cosas importantes, pero si no utilizan los medios correctos, no los vamos a entender.


viernes, 30 de noviembre de 2012

Aullido

*Ésta es la tercera llamada: por favor, apaguen o pongan en silencio sus celulares. No tomen fotos con flash.

Máquina de escribir. Mesa de ping-pong. Guitarra. Zapatos.

*Atención a la segunda llamada: les repetimos que no pueden tomar fotos con flash porque interrumpen a los actores.

Dos sillas. Una botella de San Cosme. Una caja de madera. Lentes. 

¨Éste es un espléndido y delicioso poema¨... 'Felicitamos a Sexto Piso, que cumple 10 años de editorial. Gracias a ellos hoy se presenta Aullido. 

En efecto, se escucha un aullido, pero las luces siguen prendidas. 

Diego Luna: cabello claro. Camisa a cuadros. Jean. Pañuelo colgando del bolsillo. 
Jaime López: camisa sin mangas. Se alcanza a ver tatuajes en el brazo izquierdo, pero desde la cuarta fila de asientos asignados para la prensa no se distingue la forma de los dibujos. Manillas en el mismo brazo de los tatuajes. Pantalón gris. Descalzo. 

Los dos aparecen en la Madison Avenue del salón Enrique González Martínez; están jugando tenis de mesa. De pronto López se detiene. No se mueve más.  


Diego Luna y Jaime López. 
¨He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura.¨ 

Diego Luna se saca los zapatos, se sienta, amarra su pañuelo en la silla, comienza a escribir, hace muecas, se frunce, se desespera, sigue la música con los pies, teclea con ritmo. Jaime se pone sus zapatos, toca su guitarra, siente a Allen Ginsberg en cada nota. 

El actor lee la parte del poema que abarca toda la hoja. Luego del punto final la arruga y la tira al piso. El público no deja de mirarlo un segundo. Todos toman fotos. La terceras y segundas llamadas no sirven de nada en una obra de teatro. 


¨Quienes iban de putas en Colorado por miríadas en autos robados, N.C., héroe secreto de estos poemas, semental y Adonis del alegre Denver a la memoria de sus innumerables encamadas con chicas en lotes vacíos, patios de bares, hileras de desvencijadas casas rodantes en la cima de montañas, en cavernas o con demacradas meseras en familiares subidas de enaguas al lado del camino y especialmente la secreta estación de gasolina solipsismos de Juan, y callejones pueblerinos también.¨ 

El actor saca un mono de juguete que está escondido en alguna parte del escenario, lo besa, cual tributo a Ginsberg y su amante. Ustedes saben, éstos de la Generación Beat eran extravagantes. Raros. 

Mientras López canta y sus dedos lo acompañan con el ritmo, Luna toma de la botella de San Cosme. Jaime está en su silla, tranquilo, cierra sus ojos cuando canta, su voz es ronca, gruesa, le permite interpretar un jazz o cualquier cosa que él desee.  

El actor sigue leyendo las hojas donde está el poema. Termina de leer la tercera y la tira, just like the other two. Esto es como el ensayo de una obra a la que todos estamos invitados. O bueno, a la que 800 personas asistimos porque supimos con tiempo de la maravilla que se iba a presentar en un punto cualquiera de Guadalajara. 


¨Quienes saltaron del Puente de Brookly. Esto realmente sucedió y quedaron desconocidos y olvidados en el aturdimiento fantasmal de los callejones de sopa y camiones de incendio de Chinatown, ni siquiera una cerveza gratis.¨

Luna se atreve a recrear la escena de un suicidio desde el puente de Brooklyn, lanzando la pelota de ping-pong de la mesa al suelo. Mientras tanto, López ya tiene puesto un gorro en la cabeza, tal vez de lana o de cualquier otro material, y comienza a escribir. 

A diferencia de las tres hojas anteriores, la cuarta no es arrojada al piso; cae en las manos de uno de los asistentes. 
'Molooooch, Moloooch' es lo que grita López, mientras toca su guitarra. ¡Moloch! ¡Soledad! ¡Mugre! ¡Fealdad! ¡Tachos de basura y dólares inconseguibles!... Luna toma agua, coloca el pañuelo que está en la silla en su cabeza, like a hippie. Se sienta en el suelo y mira al público. Nos analiza. Jaime termina de cantar al dios que Ginsberg nombra en su poema, y Luna se va del escenario. La expectativa en la sala es la siguiente escena. Todos con la misma cara y los mismos gestos, esperando ver qué pasará. El señor de la guitarra, sí, sí, Jaime, coloca sobre sus hombros una bandera de Los-Estados-Unidos-de-América; los United State; la Yoni, pues.
De pronto, mientras todos miramos a López, Diego comienza a caminar por el pasaje principal del salón. Camina lento, con sus hojas en mano, haciendo algunas paradas, viendo al público y el público sorprendido por el giro que ha tomado la obra. Un gran porcentaje de las mujeres que están presente no creen tener al famosísimo y guapote actor tan cerca de ellas. 


¨¡Oh Victoria, olvida tu ropa interior, somos libres!¨ 

Mientras el actor baila y bebe, se escucha en medio de los 800 asientos que alguien grita ¨santoooo... santooooo... santoooo¨; el público no sabe a quién ver, si a Luna en medio de un éxtasis teatral, o buscar al que grita 'santooo'. 

De pronto, López se levanta de su silla, y juega ping- pong solo. Se sigue escuchando los gritos y las líneas de Diego parece que lo llevarán a un orgasmo en escena. 

Se arrodilla, golpea al piso. 

Grita 'Alma' y todos hemos acabado con él. 




*La FIL de Guadalajara presentó el viernes por la noche la lectura dramatizada del poema Howl, con la actuación de Diego Luna y la música de Jaime López.
* Howl es el poema del poeta beat estadounidense Allen Ginsberg.
*Todas las fotografías son tomadas de la FIL de Guadalajara.

Paúl Moreno, el bloguero detenido

www.DatoSeguro. gob. ec NO es seguro es el título del post que el bloguero ecuatoriano Paul Moreno (@paulcoyote) escribió el pasado 26 de noviembre, explicando que el sitio web www.DatoSeguro.gob.ec posee un alto nivel de inseguridad para la obtención de datos de cualquier ciudadano: títulos universitarios, antecedentes penales, viajes al exterior y registro de vehículos. El texto de Moreno indica que él mismo hizo una prueba, buscando en internet información  (fecha de nacimiento, cédula de identidad e índice dactilar) del presidente Rafael Correa Delgado para crear una cuenta en la página, y en media hora tuvo acceso a  los datos 'seguros' de Correa.  

Hoy, por pedido de la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (DINARDAP) Moreno  fue detenido en Riobamba bajo los cargos de acceso fraudulento a sistemas de datos y base de datos. Carlos Correa (@calu) habló con el hijo de Paúl, quien le explicó que la DINARDAP allanó la casa de su padre, tomó sus pertenencias y lo llevó detenido. En esta nota, @calu ha ido actualizando toda la información del caso. 

Medios nacionales como El Universo y Diario Hoy publicaron información del caso en sus páginas web; la página Global Voices también hizo eco de la noticia. En twitter se ha iniciado la campaña #LiberenaPaulCoyote, la cual ha generado reacciones de apoyo de los usuarios de la red social: 



 

El hijo de Moreno (@pulineitor) confirmó en su cuenta de Twitter que se dictó 45 días de prisión preventiva para su padre,  y se espera que el detenido pueda hablar con el presidente Rafael Correa, o al menos lograr que éste se pronuncie ante el caso ya que mañana tendrá mañana su sabatina cerca de Riobamba. 



lunes, 26 de noviembre de 2012

Ecuador en la FIL de Guadalajara

El Ministerio de Cultura de Ecuador le cuenta al mundo que nosotros amamos la vida, la literatura y la cultura, pero ya quisiéramos los ecuatorianos identificarnos con el eslogan Somos lectores de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La UNESCO determinó que el índice de lectura per cápita al año, en Ecuador, es de medio libro por persona, y lamentablemente nunca hemos tenido un acto de reparación histórica con nuestra cultura; somos ajenos a la literatura nacional. Paul Puma, escritor quiteño, comentaba en la charla 'Panorama de la Narrativa Ecuatoriana Contemporánea', organizada por el Ministerio de Cultura de Ecuador y la FIL de Guadalajara, que 'nunca hemos tenido un escritor con un buen funeral, porque todos los escritores mueren en el anonimato'. 

El quiteño Paúl Puma es poeta, guionista y editor literario. 
 Puma, un poco nervioso y agitado, se atrevió a decirle al público que Jorge Enrique Adoum es el 'turco' de literatura ecuatoriana, y que Jorge Carrera es 'nuestro poeta libre'. César Dávila, por supuesto, vendría a ser el 'faquir' y Hugo Mayo un 'poeta surrealista'. Teniendo en cuenta las características de un suicido con una corbata amarilla en un clóset, Puma llamó a David Ledesma el 'poeta del género'. 

Gina Maldonado, periodista kichwaotavalo. 
La escritora Gina Maldonado opinó que en nuestro país 'se ve como pueblo'. Comúnmente los indígenas no se sienten identificados con lo que se escribe de ellos, porque la literatura ecuatoriana siempre ha carecido de interpretación de los pueblos originarios. Siente un poco de consuelo, porque al menos la actual Constitución de la República del Ecuador ampara los derechos de cualquier ciudadano; se pretende una recuperación histórica de los más perjudicados, dicen algunos.  

Jorge Cáceres es un escritor y editor quiteño.
Jorge Luis Cáceres, más fresco y tranquilo, introduce a Ecuador a la charla como 'el que busca la gran novela latinoamericana que nunca llega'. Explica al público que en nuestro país los contemporáneos son los escritores de cuarenta años para arriba, porque los actuales aún no ganan la batalla contra las editoriales que, en vez de tomar riesgos, son mercenarias de las letras y cobran hasta $4.000 por una publicación. Cualquier persona que haya leído a Ángel Felicísimo Rojas o Pablo Palacio, opinaría igual que él, puesto que preferimos leer a otros autores que no sean ecuatorianos usando como pretexto la 'calidad' de nuestra literatura, cuando en realidad no sabemos nada de eso. Dice que todavía no se siente identificado con los escritores que se denominan 'contemporáneos', porque quieren borrar de un solo plumón toda la historia. 

El siguiente turno fue de Luz Argentina Chiriboga, una mujer comprometida con la cultura afroecuatoriana. Nos explicó cómo los africanos que llegaron a Esmeraldas encontraron calidez y seguridad en estas tierras. Dice que los escritores afroecuatorianos son exóticos, diferentes y especiales. 

Adelaida Jaramillo, guayaquileña promotora de lectura.
La última en exponer fue Adelaida Jaramillo, a quien tuve el gusto de conocer un poco antes de la charla. Muy serena, dice que ella aún no se siente escritora; su fuerte siempre ha sido el marketing literario. La creadora de Ciudad Mínima, critica la división que hay dentro del círculo de escritores, y está de acuerdo con Jorge Luis Cáceres sobre la desconfianza que genera en los autores la situación que tienen que vivir con las editoriales del país.  

Con estas opiniones se puede resumir la presencia de Ecuador en la FIL de Guadalajara. Las personas que estuvimos presentes, y los escritores invitados, salimos de la sala con la convicción de encontrar pronto la gran novela latinoamericana que ya está lista, pero escondida, en algún lugar del país.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Los lojanos no somos mejores, somos diferentes; el primer podcast de #LoxaEsMás

#LoxaEsMás sigue innovando la comunicación en Loja y el Ecuador, esta vez con el lanzamiento de su primer podcast 'antiprofesional' y plurarquico, como el mismo colectivo lo ha denominado. Lo interesante de esta propuesta, no es precisamente las conversaciones sobre política o participación ciudadana que plantean, sino cómo profesionales en diferentes ramas se unen para debatir sobre conciencia ciudadana y el desarrollo social.

El podcast inició el sábado 10 de noviembre a las 20h30 (hora Ecuador). Rosy Jaramillo (@rosijaramilloe) y René Ortega (@rortegariofrio) conversaron con Pablo Burneo sobre la participación ciudadana y las redes sociales. Burneo, entre otros aportes, mencionó que 'la participación ciudadana no camina en Loja porque las autoridades no aplican la ley'.

Luego, Carlos Correa (@calu) y el presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja, Félix Paladines, conversaron sobre la influencia de la cultura lojana en el país y el continente. Paladines mencionó que Loja siempre ha sido un referente cultural para el Ecuador: 'los lojanos no somos mejores, somos diferentes'. A través de su cuenta de Twitter, Mayra Herrera (@mayraherreraj) rescató el aporte de Paladines: 'El oro y la quina fueron factores importantísimos en el desarrollo cultural, educativo y económico de la Loxa'.

Denisse Calle (@niches13) y Pablo Villamagua (@vpablini) también participaron de este podcast. Dialogaron con Gabriel García (@gulpiano1) sobre la evolución de la comunicación en Loja. En este espacio García recordó que La Emancipada fue la primera novela hispanoamericana desarrollada por el lojano Miguel Riofrío. 

Mientras escuchaban el podcast, twitteros como Abel Suing (@abelsuing) y Gabriela Narvaez (@narvaezgm) compartieron en tiempo real sus opiniones sobre esta iniciativa de #LoxaEsMás: 


En el último bloque Fernando Zhingre (@fernandozhingre), Mario Gualán (@mario_gualan) y Gigio Benavides (@gigiobenavides) comentaron sobre la #MinkaDeLoxa y el trabajo en equipo que realizaron los lojanos, luego de la fuerte lluvia y granizada que dejó varios daños en diferentes zonas de la ciudad, el pasado 19 de octubre. Benavides también comentó sobre la iniciativa y la marcha de Rebelión Lojana (@RebelionLojana).

Cada mes el colectivo se centrará en una temática: en noviembre se hablará sobre Loxa en la historia, en diciembre sobre Loxa en el presente, y para el 2013 sobre el futuro. Las personas que deseen escuchar estos debates pueden hacerlo a través de una suscripción de ITunes, desde la misma web del colectivo o por Kocodrilo Radio 98.1, todos los sábados a las 20h30 p.m. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

México y sus tradiciones: Día de Muertos


Recordando un poco la historia del Día de Muertos en México, es necesario saber que para los antiguos mesoamericanos la muerte no tenía vínculos morales con la religión católica. Para ellos tampoco eran válidas las ideas del cielo y el infierno; por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida. Cuando los españoles llegaron a América (siglo XVI) trajeron sus celebraciones cristianas y europeas del Día de Muertos. Así fue cómo se realizó la fusión de las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

Tradicionalmente esta celebración empieza el 1 de noviembre, donde se celebra a los niños difuntos y a  todos los santos que tuvieron una vida ejemplar. Los altares son adornados de una manera muy llamativa, con flores de cempasúchil y muchos colores. 

El 2 de noviembre es la máxima celebración en México: las personas arreglan las lápidas con altares a sus muertos, pues se cree que así éstos llevaran un buen camino durante la muerte. Según la tradición, el altar debe constar de 7 escalones que representan los 7 niveles que tiene que pasar el alma de un muerto para poder descansar. Cada escalón tiene un significado y debe constar de objetos específicos: 
- Primer escalón: se coloca la foto o santo de devoción. 
- Segundo escalón: es para las ánimas del purgatorio.
- Tercer escalón: sal para los niños del purgatorio. 
- Cuarto escalón: se coloca el 'pan de muerto', comúnmente hecho por los parientes del difunto, el cual es adornado con azúcar roja que simula la sangre. 
-Quito escalón: comida y fruta que fue preferida por el difunto. 
- Sexto escalón: la foto del difunto a quien se quiere dedicar el altar. 
- Séptimo escalón: se coloca la cruz de un rosario hecho de tejocote y limas. 

Este año en Ocotlán, Jalisco, se vivió una emotiva celebración del Día de Muertos, puesto que destacaron las tradiciones culturales de los ocotlenses. El 1 de noviembre las familias se unieron a la procesión hacia las tumbas de sus muertos más queridos para celebrar por ellos. Un grupo de personas que realizó un ritual azteca, el cual se realiza para 'pedir a los dioses la autorización para ingresar al recinto dedicado a los muertos' también fueron parte del recorrido. Muchas catrinas y una escolta de motociclistas, acompañaron a las familias antes de ingresar a las instalaciones del cementerio municipal.  
A través de algunas imágenes, aquí pueden conocer de esta celebración mexicana: 

Catrinas gigantes.

Concurso de altares.
Cementerio Municipal de Ocotlán, Jalisco. 


Señoras vestidas de Catrinas.
Altar de Día de Muertos decorado.

Esperanza Gonzales Maciel. 

Altar con sus 7 escalones. 

Pan de Muerto.

Catrina, imagen de la muerte. 
Fotografía: Sheyla Cobos y Daniela Gallardo. 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Hasta-los-huesos

Antes de ir a dormir ¿por qué no una buena recomendación? Hasta los huesos es un cortometraje que vale la pena ver a cualquier hora del día, o de la noche.

René Castillo Rivera es un animador mexicano que ha ganado más de 50 premios internacionales y una nominación a la Palma de Oro en Cannes. Su fuerte: stop-motion.
Castillo participa en la dirección, coproducción, coanimación y guión de Hasta los huesos en el 2001. Podría decirse que el corto refleja el humor de los mexicanos, mostrando la muerte de una manera graciosa. Un hombre fallece (con voz de Bruno Bichir) y el mundo de los muertos lo espera con una fiesta de calacas bohemias-sonrientes, un gusano, y una Catrina cantando my sensual y coqueta. El hombre duda, siente; se resigna, bebe. Al final, estar muerto no puede ser tan penoso.
Café Tacuba y Eugenia León destacan en el corto con su música.

Hasta los huesos es el más caro de la historia de la animación de México, con un costo de 3 millones de pesos aproximadamente.
Espero lo disfruten como yo.



jueves, 6 de septiembre de 2012

García Márquez y su realismo mágico

"¿Qué hago yo encaramado en esta percha de honor, yo que siempre he considerado los discursos como el más terrorífico de los compromisos humanos?" Gabriel García Márquez. 

Yo no vengo a decir un discurso es mi última adquisición de El Gabo. Dicen que las mejores compañías son las improvisadas, y no se equivocaron. El libro es una recopilación de textos que el autor escribió para leerlos en momentos determinados de su vida y frente a un público, a pesar del poco gusto que tenía por hacerlo. Comienza con un texto que García Márquez escribió a los 17 años como despedida a sus compañeros del curso superior en Zipaquirá, hasta el que lee ante las Academias de la Lengua y los reyes de España al cumplir ochenta años. 

Leer cada discurso de El Gabo deja un sabor especial al pasar cada página. Me lo imagino pronunciando cada palabra, cada frase con sus respectivas pausas; bromeando de párrafo en párrafo como terapia para los nervios. 
De todos los textos, archivo en mi memoria uno en especial, por la manera que me erizó la piel hasta provocar como efecto secundario volver a leerlo: 

EL CATACLISMO DE DAMOCLES
Ixtapa-Zihuatanejo, México, 6 de agosto de 1986, en el aniversario 41 de la bomba de Iroshima. 

Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones transplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.
Señores presidentes, señores primeros ministros, amigas, amigos:
Esto no es un mal plagio del delirio de Juan en su destierro de Patmos, sino la visión anticipada de un desastre cósmico que puede suceder en este mismo instante: la explosión -dirigida o accidental- de sólo una parte mínima del arsenal nuclear que duerme con un ojo y vela con el otro en las santabárbaras de las grandes potencias.
Así es: hoy, 6 de agosto de 1986, existen en el mundo más de 50.000 ojivas nucleares emplazadas. En términos caseros, esto quiere decir que cada ser humano, sin excluir a los niños, está sentado en un barril con unas cuatro toneladas de dinamita, cuya explosión total puede eliminar 12 veces todo rastro de vida en la Tierra. La potencia de aniquilación de esta amenaza colosal, que pende sobre nuestras cabezas como un cataclismo de Damocles, plantea la posibilidad teórica de inutilizar cuatro planetas más que los que giran alrededor del Sol, y de influir en el equilibrio del Sistema Solar. Ninguna ciencia, ningún arte, ninguna industria se ha doblado a sí misma tantas veces como la industria nuclear desde su origen, hace 41 años, ni ninguna otra creación del ingenio humano ha tenido nunca tanto poder de determinación sobre el destino del mundo.
El único consuelo de estas simplificaciones terroríficas -si de algo nos sirven-, es comprobar que la preservación de la vida humana en la Tierra sigue siendo todavía más barata que la peste nuclear. Pues con el sólo hecho de existir, el tremendo Apocalipsis cautivo en los silos de muerte de los países más ricos está malbaratando las posibilidades de una vida mejor para todos.
En la asistencia infantil, por ejemplo, esto es una verdad de aritmética primaria. La UNICEF calculó en 1981 un programa para resolver los problemas esenciales de los 500 millones de niños más pobres del mundo, incluidas sus madres. Comprendía la asistencia sanitaria de base, la educación elemental, la mejora de las condiciones higiénicas, del abastecimiento de agua potable y de la alimentación. Todo esto parecía un sueño imposible de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, ese es apenas el costo de 100 bombarderos estratégicos B-1B, y de menos de 7.000 cohetes Crucero, en cuya producción ha de invertir el gobierno de los Estados Unidos 21.200 millones de dólares.
En la salud, por ejemplo: con el costo de 10 portaviones nucleares Nimitz, de los 15 que van a fabricar los Estados Unidos antes del año 2000, podría realizarse un programa preventivo que protegiera en esos mismos 14 años a más de 1.000 millones de personas contra el paludismo, y evitara la muerte -sólo en África- de más de 14 millones de niños.
En la alimentación, por ejemplo: el año pasado había en el mundo, según cálculos de la FAO, unos 565 millones de personas con hambre. Su promedio calórico indispensable habría costado menos de 149 cohetes MX, de los 223 que serán emplazados en Europa Occidental. Con 27 de ellos podrían comprarse los equipos agrícolas necesarios para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaría en los próximos cuatro años. Ese programa, además, no alcanzaría a costar ni la novena parte del presupuesto militar soviético de 1982.
En la educación, por ejemplo: con sólo dos submarinos atómicos tridente, de los 25 que planea fabricar el gobierno actual de los Estados Unidos, o con una cantidad similar de los submarinos Typhoon que está construyendo la Unión Soviética, podría intentarse por fin la fantasía de la alfabetización mundial. Por otra parte, la construcción de las escuelas y la calificación de los maestros que harán falta al Tercer Mundo para atender las demandas adicionales de la educación en los 10 años por venir, podrían pagarse con el costo de 245 cohetes Tridente II, y aún quedarían sobrando 419 cohetes para el mismo incremento de la educación en los 15 años siguientes.
Puede decirse, por último, que la cancelación de la deuda externa de todo el Tercer Mundo, y su recuperación económica durante 10 años, costaría poco más de la sexta parte de los gastos militares del mundo en ese mismo tiempo. Con todo, frente a este despilfarro económico descomunal, es todavía más inquietante y doloroso el despilfarro humano: la industria de la guerra mantiene en cautiverio al más grande contingente de sabios jamás reunido para empresa alguna en la historia de la humanidad. Gente nuestra, cuyo sitio natural no es allá sino aquí, en esta mesa, y cuya liberación es indispensable para que nos ayuden a crear, en el ámbito de la educación y la justicia, lo único que puede salvarnos de la barbarie: una cultura de la paz.
A pesar de estas certidumbres dramáticas, la carrera de las armas no se concede un instante de tregua. Ahora, mientras almorzamos, se construyó una nueva ojiva nuclear. Mañana, cuando despertemos, habrá nueve más en los guadarneses de muerte del hemisferio de los ricos. Con lo que costará una sola alcanzaría -aunque sólo fuera por un domingo de otoño- para perfumar de sándalo las cataratas del Niágara.
Un gran novelista de nuestro tiempo se preguntó alguna vez si la Tierra no será el infierno de otros planetas. Tal vez sea mucho menos: una aldea sin memoria, dejada de la mano de sus dioses en el último suburbio de la gran patria universal. Pero la sospecha creciente de que es el único sitio del Sistema Solar donde se ha dado la prodigiosa aventura de la vida, nos arrastra sin piedad a una conclusión descorazonadora: la carrera de las armas va en sentido contrario de la inteligencia.
Y no sólo de la inteligencia humana, sino de la inteligencia misma de la naturaleza, cuya finalidad escapa inclusive a la clarividencia de la poesía. Desde la aparición de la vida visible en la Tierra debieron transcurrir 380 millones de años para que una mariposa aprendiera a volar, otros 180 millones de años para fabricar una rosa sin otro compromiso que el de ser hermosa, y cuatro eras geológicas para que los seres humanos a diferencia del bisabuelo pitecántropo, fueran capaces de cantar mejor que los pájaros y de morirse de amor. No es nada honroso para el talento humano, en la edad de oro de la ciencia, haber concebido el modo de que un proceso milenario tan dispendioso y colosal, pueda regresar a la nada de donde vino por el arte simple de oprimir un botón. Para tratar de impedir que eso ocurra estamos aquí, sumando nuestras voces a las innumerables que claman por un mundo sin armas y una paz con justicia. Pero aún si ocurre -y más aún si ocurre-, no será del todo inútil que estemos aquí. Dentro de millones de millones de milenios después de la explosión, una salamandra triunfal que habrá vuelto a recorrer la escala completa de las especies, será quizás coronada como la mujer más hermosa de la nueva creación. De nosotros depende, hombres y mujeres de ciencia, hombres y mujeres de las artes y las letras, hombres y mujeres de la inteligencia y la paz, de todos nosotros depende que los invitados a esa coronación quimérica no vayan a su fiesta con nuestros mismos terrores de hoy. Con toda modestia, pero también con toda la determinación del espíritu, propongo que hagamos ahora y aquí el compromiso de concebir y fabricar un arca de la memoria, capaz de sobrevivir al diluvio atómico. Una botella de náufragos siderales arrojada a los océanos del tiempo, para que la nueva humanidad de entonces sepa por nosotros lo que no han de contarle las cucarachas: que aquí existió la vida, que en ella prevaleció el sufrimiento y predominó la injusticia, pero que también conocimos el amor y hasta fuimos capaces de imaginarnos la felicidad. Y que sepa y haga saber para todos los tiempos quiénes fueron los culpables de nuestro desastre, y cuán sordos se hicieron a nuestros clamores de paz para que esta fuera la mejor de las vidas posibles, y con qué inventos tan bárbaros y por qué intereses tan mezquinos la borraron del Universo. 

Espero que lo hayan disfrutado como lo hice yo, y como lo seguiré haciendo cada vez que me tope en mi estante con la sección de García Márquez. 


lunes, 3 de septiembre de 2012

Cronología de búsqueda

Cuando era joven me dijeron que la felicidad estaría en cada lugar nuevo que conozca. Me convencí de aquello porque a los 17 años una se convence de cualquier cosa. Cumplí 24 y me endeudé para ir a Europa. Comencé por España hasta llegar a Italia. Conocí, comí, conversé. Fue la primera vez que justifiqué la felicidad. 

Para los 30, y terminando de pagar mi primer viaje, fui por América. Probé mate, crucé una parte del Amazonas, y mi foto de perfil decía que visité el Canal de Panamá. Escribí cualquier cantidad de reportajes y gané algunos premios literarios. Todos estaban orgullosos de mí. Hasta yo pensé que sentía orgullo de mí misma. 

Pasé 40 años más rodeándome de trabajo, viajando con la persona que yo escogí para que sea el amor-de-mi-vida. Vi a mi único hijo crecer y formar su propia familia.  Nunca le dije dónde encontrar la felicidad. Lo abracé todas las veces que sintió tristeza. Lo felicité cada vez que merecía, pero nunca le dije cómo ser feliz. 

Hace un mes abandoné a mi esposo. Amanecí cansada de mentirle cuánto lo amo. Sólo dejé una nota en el velador que decía: 'Que seas feliz el resto de años que te queda, y gracias por los que vivimos juntos'. Tomé un bus y fui hasta la casa donde una vez yo viví; donde una vez me dijeron que las personas que conocen el mundo son felices. Todo era nuevo. De mi casa no quedaba nada más que el jardín. Entré por la puerta de atrás, y me senté en el césped verde, justo debajo del único árbol de laurel que queda en esa cuadra. Respiré profundamente y de pronto toda mi vida pasó en pequeñas imágenes. Vi recuerdos en cada hoja que caía a mi lado. A pesar de mi edad, sentí que bajo aquel árbol todo podría marchar bien. 

Hace un mes no dejo de visitar mi jardín, y tampoco dejo de ser feliz. Pasé 70 años buscando la felicidad en el mundo, cuando en realidad estaba en casa, bajo el único árbol de laurel de aquella cuadra. 


  

jueves, 30 de agosto de 2012

¿Rojo, carmela o café?


El estuche de maquillaje es determinante. Sólo con verlo, puedes elaborar muchas teorías acerca de una mujer. Según yo, lo básico que podrías cargar a diario es una caja de polvo, un brillo para labios y algo para las pestañas. Analicé mi estuche, y me di cuenta que no es así.

Nunca he sido la chica que anda pintada todos los días. El Dictador de mi habitación reproduce 'Mi enfermedad' de Calamaro. En el lado derecho de la cama está un libro de literatura universal y una cajetilla de Malboro. Ajá, smoking kills.
Me viene como un flash la frase del día: 'me casaron con z'. Coloco mi maquillaje en la cama y recuerdo que cada elemento tiene su propia historia. 

Los recursos que las mujeres heredamos, y los que Cleopatra dejó a la humanidad son espectaculares. Independientemente de la clase social, usamos una tapa-de-mentol, una cuchara, o un aparato especial  para virarnos las pestañas, porque si las tienes viradas todo es posible en la vida. O casi todo. 
Luego viene el rimel. Lo administras despacio. Con mesura. De abajo hacia arriba. Con cuidado para no manchar el párpado. 
Malcolm McDowell 
El delineador líquido es más elegante; tiene estilo. Las zurdas acostumbramos comenzar por el ojo derecho. De derecha a izquierda. Una sola línea negra, que cuando llega al final te hace sentir como Malcolm McDowell minutos antes de salir a golpear a cualquiera. Somos asesinas. Te ves en el espejo y analizas el equilibrio. Mojas la punta de la brocha y realizas el mismo proceso en el ojo izquierdo. Al acabar, podrías parecer Lady Gaga o Brigitte Bardot. Salimos a matar.  

El polvo también se lo administra con delicadeza. Comienzas por la nariz hasta cubrir el mentón, pasando por los cachetes y la frente. Es preferible un color natural, para no ser evidente.  

El brillo depende de la ocasión. En un día cualquiera sólo basta un poco en el labio inferior, para expandirlo por el superior. En eventos especiales usamos lápiz labial. ¿Rojo, carmela o café? A veces probamos los tres, a veces sólo uno. Todo depende de la compañía. Despacio. Que el labial no salga del margen de los labios porque se estropearía todo.

Brigitte Bardot
Actos de nuestro subconsciente. Entonces, cuando recuerdes que algún imbécil te rompió el corazón, podrías comenzar por: yo usaba un labial color carmela cuando lo conocí.

El estuche de maquillaje es determinante. Sólo con verlo, puedes elaborar muchas teorías acerca de una mujer. Según yo, lo básico que podrías cargar a diario es una caja de polvo, un brillo para labios y algo para las pestañas. Analicé mi estuche, y me di cuenta que no es así.

Thanks for all Cleopatra!








domingo, 19 de agosto de 2012

Adaptación: primera etapa

Un día antes de salir de Loja leí por segunda vez Novencento, ese cuento hermoso de Baricco. Esta vez lloré porque imaginé a Novecento retroceder y no bajarse del barco. Tuve miedo de hacer lo mismo. Luego me di cuenta que la nostalgia no se centraba en lo que pudo hacer y no lo hizo; el sentimiento estaba en que él vivió siempre en el mar, pero no sabía cómo era verlo desde la ciudad. Yo puedo leer muchas cosas del mundo, pero tengo que bajarme del barco y vivir el mundo. Así, con una maleta y un bolso crucé Colombia y América Central hasta llegar al país del chile y los tacos.
México difiere de Ecuador en muchos sentidos: comida, moneda, clima, paisajes. Como extranjera decido arriesgar y probar poco-a-poco todo lo diferente. Cuando llegue a Ecuador tendré historias interesantes que contar, espero. Mi aventura comenzó con una extraordinaria mezcla de sentimientos.

Lunes 14 de agosto, 02h00 a.m: llego a Guadalajara con temor de cruzar la puerta de salida del aeropuerto a la ciudad. En ese instante extrañé a mi familia, amigos, el novio que tenía dos días antes de dejar Ecuador. Mis dos amigas y yo tomamos un taxi para dirigirnos a Ocotlán, el lugar donde vamos a vivir por los próximos seis meses. Del taxista recuerdo sus lentes; un hombre alto. En el camino nos cuenta que es cantante, y hasta nos da el nombre de su página en Facebook para el respectivo like.
06h00 a.m: encontramos (al fin) hotel para descansar un rato. Todo el mundo anda en bicicleta aquí. El centro tiene ese olor a pan recién horneado. Visualizo el panorama y me encuentro en un lugar pequeño, like Vilcabamba, con total ausencia de gringos nomás.
Nuestra habitación tiene dos camas para las tres, entonces compartimos. Hay wifi abierto, sólo que no logramos conectarnos.
12h00 a.m: con hambre, salimos a buscar algo para comer. Mi primer medio-día en México y una mala experiencia con los tacos. Asumo que el proceso de adaptación apenas comienza, y va a ser duro. Luego encontramos un cyber. Le escribo a mi hermana en twitter, le cuento que estoy bien y que extraño a todos. También le escribo a él, que probablemente estaba preocupado por saber de mí.
16h00 p.m: tras una larga caminata por el sector de casas para estudiantes encontramos un lugar que se ajusta a lo que buscamos: internet, cuartos privados, utensilios básicos de cocina, tranquilidad. Regresamos al hotel para recoger nuestras maletas e instalarnos. El taxista que nos lleva de vuelta a la casa dice que ese hotel tiene fama de ser invadido por fantasmas. Sí, el pueblo cree en la niña y la vieja que ronda por las noches.
20h00 p.m: es la primera vez que veo el atardecer en la noche. Me emociono. Recuerdo esa vez, cuando tenía 5 años y tuve total conciencia de estar frente al mar. Algo así fue lo que sentí.
Estoy en mi cuarto hablando con él por skype. Tengo muchas ganas de decirle que lo extraño, pero no lo hago por cuestiones de supervivencia. Tengo miedo de dormir sola. El frío me gana.

Martes 15: Nos levantamos cansadas por el trajín del día anterior. Extraño mi hogar pero no lo suficiente para ponerme triste. El dueño de la casa donde vivimos nos da el contrato y explica cómo se maneja el pueblo. Le digo que los ecuatorianos estamos atrasados tecnológicamente. Lo escucho y mi sospecha es real: la cultura mexicana tiene eso de wanna be americans.  

Jueves 17: Vamos al Centro Universitario de la Ciénega. La universidad es espectacular. La biblioteca una belleza. Conocemos al director de la carrera de Periodismo, un paraguayo de buen humor.  Pienso que talvez me adapte pronto al ambiente con nuevos profesores y compañeros. Por un instante me doy cuenta que sólo soy un punto insignificante en el mundo, pero quiero hablar con mis papás y hermanos, saber si hago falta en la casa.

Con él hablo todos los días.  Lo extraño como el primer día que dejé de tenerlo a mi lado. Cuando lo veo en skype comienzo a jugar con los lunares de su cara y sus hombros. Dice que le encanta ver mi cara cuando conozco algo nuevo. Y es que aquí todo es nuevo y curioso.  Frida Kahlo está en los billetes de 500 pesos. Al otro lado está su esposo, Diego Rivera. Algunos mexicanos cuentan que Rivera fue homosexual,  y por ese motivo se casó con la Kahlo, para disimular. En Ocotlán la gente es el doble de moralista y curuchupa que en Ecuador, por eso cuentan la historia con el horror necesario para hacerte creer que los homosexuales y lebianas son puercos.

Domingo 19, 04h00 a.m: no tengo sueño a pesar del cansancio. A esta hora el post es revisado por sexta vez, you know: sintaxis, gramática y puntuación.

Mañana es mi primer cumpleaños fuera de casa. El lunes nadie me va a despertar temprano para hacerme el desayuno como lo hace papi. Tampoco van a estar mis hermanos para conversar y reírnos de mi mal genio. No estará mami diciendo que los años pasan volando. No habrá una michelada cumpleañera en el Viejo con Pablito.

No estará él, contándome algún dato histórico, porque a él le sobra historia.

Estaré con mis dos amigas, la pintora y su hijo, los dueños de la casa, y cada uno tendrá una historia para contar conforme pase el calendario. Seguiré aprendiendo a vivir sola, con un libro en mi velador como como amante.  El lunes, probablemente, me atacará la soledad agradable. La soledad que una escoge por bajarse del barco para ver el mar. Y lo disfrutaré.